A Simple Key For Amor genuino Unveiled
En caso de que hayas identificado ese malestar, piensa en si puedes comunicárselo a esa persona para mejorar la situación.
Al contrario de lo que solemos pensar, no es sano emparejarse tratando de que el otro llene los vacíos y huecos de nuestra alma. Esa tarea corresponde únicamente a cada uno de nosotros.
Apoyo: Apoyarse mutuamente en las buenas y en las malas es un signo de amor verdadero. Este apoyo incondicional puede ser emocional, fileísico o incluso financiero.
two. Celebración de Logros Personales En una pareja que se ama verdaderamente, los logros de uno son una fuente de alegría para el otro. Por ejemplo, cuando uno consigue un ascenso o alcanza una meta individual, el otro lo celebra con genuina felicidad y orgullo, como si fuera su propio logro. Esta capacidad de alegrarse por el éxito del otro es una muestra de amor desinteresado.
Quienes presentan dependencia emocional generalmente presentan un comportamiento sumiso y dependiente hacia la otra persona - usualmente parejas o amigos-.
Es decir, aquellas personas de las que venimos, de las que hemos aprendido todo. Es decir, los padres o aquellas figuras que nos han cuidado durante la infancia, que es la etapa en la que somos más influenciables.
El compromiso en el amor verdadero involucra una decisión consciente de mantener y fortalecer la relación.
Evidentemente, no es un proceso sencillo y supone atravesar muchas partes oscuras para conseguirlo: el síndrome de abstinencia, la necesidad del otro, los miedos… Aun así, todos tenemos la capacidad de superar la dependencia emocional y es un ‘peaje’ que vale mucho la pena pagar si queremos recuperar nuestra esencia y conectar de nuevo con la vida.
El psicólogo Carl Rogers afirmaba que “el amor verdadero permite a cada persona ser lo que realmente es” (Rogers, 1961). Esto significa alentar y apoyar a la pareja en su crecimiento individual.
Baja autoestima: En una relación de dependencia emocional las personas pueden estar sujetas a una devaluación permanente. De hecho, sienten que nunca estarán a la altura de los estándares de la otra persona y hasta piensan que deben cambiar completamente para agradarles más. Cambios en el comportamiento: Una persona dependiente puede cambiar su forma de ser y hasta actuar diferente cuando está con el amigo/a, familiar o pareja. Incluso este enganche emocional puede llegar a hacer que inhiban aspectos fundamentales de su personalidad con tal de ser 'perfectos' para la persona en cuestión. Búsqueda constante de afecto: En una relación de dependencia siempre se buscan signos de afecto del otro/a. Debido a ello pueden padecer de angustia y ansiedad si no se recibe la atención que buscan. Sentimientos de culpa: Cuando la otra persona no está satisfecha o contenta con la relación, muchas personas con dependencia emocional pueden sentir culpabilidad debido a ello. Tanto es así que incluso more info pueden experimentarlo a causa de un comportamiento de menosprecio e incluso abusivo. Exceso de Manage: Las personas con una dependencia afectiva tienen y sienten la necesidad de controlar absolutamente toda la vida de la otra persona. Miedo a la soledad: Obsesionarse con alguien de esta forma también puede provocar que las personas prefieran estar dentro de una relación tóxica en lugar de romper este vínculo, ya que no pueden imaginar su vida sin la otra persona. Estos son algunos de los síntomas que una persona dependiente emocionalmente puede padecer. Si crees que puedes estar en una relación de este tipo, es importante que acudas a un psicóemblem/a profesional.
No obstante se trata de un camino de ida y vuelta: si deseas emparejarte con una persona sana has de sanarte primero. Así podréis construir el verdadero amor a diario a partir de pequeños actos de admiración, apoyo y respeto.
El miedo a la soledad suele ser patológico en estas personas y, por regla common enganchan una relación con otra sin atender a la calidad de la misma, sino simplemente como una manera de llenar su vacío y sus temores.
Además, un punto que debemos tener muy en cuenta y que casi siempre confundimos y no tenemos claro es que: si hay dependencia no hay amor. Pese a que, cuando se está atrapado en este tipo de vínculos tóxicos, uno se repite una y mil veces que sigue en la relación por el inmenso amor que sienten el uno por el otro, eso no es en absoluto cierto. Las relaciones de dependencia emocional jamás están basadas en el amor y no funcionarán nunca.
La sorpresa, la intriga, el desconcierto… De pronto damos con alguien que nos atrae por muchos más aspectos que la mera apariencia. Hay una conexión temprana que rompe todos los patrones que hasta el momento habíamos vivido. Esa complicidad casi inmediata nos atrae y nos inquieta.